Denle un buen sorbo al café, vamos a ver si podemos digerir la siguiente reflexión y les recomiendo que no traten de asimilarla rápidamente sino poco a poco, a lo largo del día. No pude entender sino hasta hace unos dias cómo es posible que haya personas que afirman no recordar cuando fué la última vez que lloraron. Por ejemplo, en una entrevista realizada al maestro mexicano Armando Manzanero realizada por la revista Selecciones, él afirma no haber llorado nunca. Vamos viendo entonces de cerca a la tristeza, que es uno de los más populares motivos para llorar.
La tristeza generalmente denota estar siendo afligido o apesadumbrado, y va muy ligada con el genio melancólico dentro de nosotros. La melancolía no es sino aquella tristeza vaga que hace que no encontremos ni gusto ni diversión en lo que hacemos. Cuando hurgamos en las raíces de la tristeza, generalmente encontraremos que surge de un deseo muy fuerte por algo inalcanzable, algo que de alguna ú otra manera no es posible; todo aquello que deseamos pero no podemos hacer, no podemos lograr o no podemos tener; posesiones… Noten como ése mismo deseo tan fuerte surge porque estamos en realidad experimentando el amor, ése sublime sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo. Habiendo dado entonces un giro dramático, nos damos cuenta que cuando sentimos tristeza nos estamos en verdad encontrando frente a frente con nuestro amor por la vida, y que es precisamente una gran oportunidad de regocijarse por el simple hecho de existir; mágicamente hemos desvanecido a la tristeza.
La tristeza generalmente denota estar siendo afligido o apesadumbrado, y va muy ligada con el genio melancólico dentro de nosotros. La melancolía no es sino aquella tristeza vaga que hace que no encontremos ni gusto ni diversión en lo que hacemos. Cuando hurgamos en las raíces de la tristeza, generalmente encontraremos que surge de un deseo muy fuerte por algo inalcanzable, algo que de alguna ú otra manera no es posible; todo aquello que deseamos pero no podemos hacer, no podemos lograr o no podemos tener; posesiones… Noten como ése mismo deseo tan fuerte surge porque estamos en realidad experimentando el amor, ése sublime sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo. Habiendo dado entonces un giro dramático, nos damos cuenta que cuando sentimos tristeza nos estamos en verdad encontrando frente a frente con nuestro amor por la vida, y que es precisamente una gran oportunidad de regocijarse por el simple hecho de existir; mágicamente hemos desvanecido a la tristeza.
Es valioso reconocer que es difícil pero no imposible lograr escapar de nuestras propias trampas; liberarnos de esas ataduras impuestas por nosotros mismos. Fíjense bien como aún en la tristeza lo que estamos realmente haciendo es reflejar nuestra capacidad de amar lo que nos rodea, estamos reflejando la escencia de nuestro propio ser. Es viviendo en ésa bondad donde encontramos paz, alivio y regocijo, pues no es otra cosa que sentirse profundamente agradecido por el don de la vida. Hay en verdad una gema oculta en la tristeza: el Amor.
^_^_^_^_^_^_^_^_^_^_^_^_^_^_^_^_^_^_
http://mnsdias.blogspot.com/ - ¡Haz tus comentarios en línea y participa!
(c) MMV Ruhiger Mann. Todos los Derechos Reservados.
Queda prohibida su reproducción parcial o total sin consentimiento por escrito del autor.
¿Dudas? ¿Comentarios? Quejas y sugerencias: ruhiger.mann@gmail.com
