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jueves, junio 30, 2005

-Talión en la Jungla de Asfalto-

Éste bien podría ser el título de algún cortometraje que refleje el interesante comportamiento humano observado en las junglas de asfalto modernas y “civilizadas”. Nada menos, acabo de ser testigo de una acción que me hizo reflexionar: La venganza de un conductor ante otro quien cometió una violación a las reglas de circulación vial, un “ojo por ojo, diente por diente” tal cual y bien aplicado.

Literalmente este fue un caso de la “ley del talión”, pena que se aplica al delincuente haciéndole sufrir un daño igual al que causó. Sin ahondar mucho en detalles, dicha ley tuvo sus orígenes en diferentes textos religiosos de pueblos antiguos y estaba prescrita como medida de justicia, ideal para tiempos pasados de brutalidad, venganza y que generalmente derivaba en prácticas muy crueles. ¿Pueden imaginar el castigo aplicado a un asesino de niños? En efecto, el castigo era quitarle la vida al menor de sus hijos. ¡Ah bárbaros!

Me pregunto si pagando con la misma moneda realmente existe un beneficio, desde o hacia cualquier parte, es decir, si es posible “educar” justicieramente a otra persona haciéndolo pagar justo por lo que nos ha hecho: Un típico –Ándele, pa´ que vea lo que se siente–. Habrá quienes digan que sí, y otros que no. En lo particular considero que esto no es bueno bajo ninguna circunstancia, no en el tráfico al menos, pues queda claro que nos exponemos a nosotros mismos y a los demás a sufrir un accidente vial, y porqué no, a ser partícipes de una riña improvisada cuando se den las condiciones y se lleguen a caldear los ánimos.

Lejos de la controversia de éste tema, reitero mi postura: En el tráfico no es conveniente vivir bajo la ley del Talión; es mejor mostrar prudencia y buenos modales al conducir, y dejar que las autoridades viales castiguen a los infractores. ¡Ah, por cierto! Tengan cuidado si ustedes son de las personas que toman café al conducir por la mañana, mas vale prevenir…

martes, junio 28, 2005

"Buscando la verdadera amistad..."

Hoy toca café “Folgers”, tostado tipo petróleo (tan obscuro, que bien podría para tapar hoyos en el pavimento de aquí enfrente). Mmmmhhh, huele bien ¿No les da envidia amigos? Amigos...

A veces pienso que usamos tan inocentemente esa palabra, que otorgamos ese título a quienes quizá no sean merecedores aún, pues así como existen amistades que se crean en horas, hay amistades que pueden tardar años en madurar. ¿Será entonces que tenemos demasiados amigos? He pensado un poco sobre la idea de seguirle la corriente a Oscar Wilde, y dividir en tres clases a las personas que conocemos: Amigos, camaradas y enemigos.

La amistad, que como sabemos es una de las más comunes y sencillas de las relaciones humanas, supone una relación afectiva entre dos personas: Un afecto puro y desinteresado que nace y se fortalece con el trato. He aprendido que quienes nos decimos amigos, debemos vivir dos factores muy importantes: La confianza, que nos permita ser nosotros mismos pudiendo expresarnos libremente sin frenos ni reservas y el interés, que implica precisamente mostrar preocupación por el bienestar de la otra persona. Es decir, un amigo es alguien en quien confiar y que se interesa por nosotros, por nuestro bienestar. Lo contrario de la amistad, es la enemistad, y de ahí los enemigos.

Para terminar, quisiera mostrar una cara de la moneda que engaña a veces: La traición. Esa falta moral a la confianza que fue depositada en nosotros por una persona. Como existe un atentado a la confianza, se puede decir que se mina la amistad. Es importante, sin embargo, contemplar nuestra naturaleza muy humana predispuesta a tropezar, antes de juzgar una traición, pues como dijera Blaise Pascal “Pocas amistades quedarían en este mundo si uno supiera lo que su amigo dice de él en ausencia suya, aun cuando sus palabras fueran sinceras y desapasionadas".

¡Ándele pués! Vamos dándole paso a la verdadera amistad, evitando que crezca la hierba en el sendero del amigo. Aparte de la confianza y el interés, el trato, el tiempo y la prudencia son también claves en el cultivo de una verdadera amistad.

Humano, Demasiado Humano

- Hoy traemos un poco de filosofía enferma -. Asi solía iniciar sus clases mi profesor cuando trataría temas de Filosofía del alemán Friedrich Wilhelm Nietzsche (1844-1900), mejor conocido como Nietzsche. Su doctrina es considerada una doctrina filosófíca engendrada en sufrimiento, plagada de dolor. Para quienes no esten muy familiarizados con el filósofo presento enseguida dos ejemplos de frases coloquiales que están acreditadas a él: "Sufrimos tan terriblemente que nos hemos visto obligados a inventar la risa." y "Lo que no me mata me hace mas fuerte". Con este preámbulo, nos resulta mas fácil entender el contexto de cualquier cita que provenga de este hombre. En ocasiones, es saludable meditar seriamente a este respecto, pues son varios ya quienes coinciden en afirmar que la vida es sólo sufrimiento puro.

Ahora, hablando concretamente de la mediocridad, los dejo para reflexionar con la siguiente cita de la obra "Humano, Demasiado Humano" de Nietzsche:

"La mediocridad es la más feliz de las máscaras que puede usar un espíritu superior, porque el gran número, es decir, los mediocres, no sospechan que en ello haya engaño; y, sin embargo, por esto es por lo que se sirve de esta arma el espíritu superior: para no irritar, y, en casos no raros, por compasión y bondad." (Humano, demasiado humano, II, 2, § 175).

Interesante, ¿Verdad?

viernes, junio 24, 2005

¡Chinito quelel aló...!

Continuando con la línea de pensamiento oriental, he buscado algunos proverbios chinos, que espero sean de su agrado. ¿Quién no recuerda aquel que habla sobre enseñar a pescar en vez de dar el pescado? Bien, porque por ejemplo ése en particular esta atribuido a ellos. ¿Alguien sabe que toman los chinos pa´despertarse? Porque aquí tomamos de puro "Folgers" para arriba. ¡Gooooool!

"Quien pregunta es un tonto durante cinco minutos, quien no pregunta permanece tonto por siempre"
Difícilmente encontraremos alguien que no este de acuerdo con este proverbio, aunque vivirlo quizá no resulte tan fácil... Hemos de ser cautelosos sobre quién o qué cuestionamos y la manera en como lo hacemos. Gran parte del éxito y contínuo mejoramiento como profesionistas depende de la experiencia que adquirimos de quienes saben, y al igual habrán aquellos que se beneficien de lo que podamos compartir.
-¿Quién preparó el café hoy? Aaarrgghhhh... No preguntó cuantas medidas lleva.-

"Las gemas no se pulen sin fricción, ni los hombres se perfeccionan sin errar"
Al margen del mensaje clarísimo, me gustaría comentar sobre algo que leí hace ya rato en algún libro de liderazgo: Por alguna razón, la cultura occidental comenzó a enseñarnos que, ante situaciones difíciles, buscaramos siempre evitar el conflicto, los roces con las personas. Esto se ha venido traduciendo en un peligroso fenómeno: La falta de consecuencias ante los errores que cometemos. Es decir, no está mal errar, es parte del caminar hacia la perfección. Esta mal no aprender y definitivamente creo que debe existir un buen manejo de conflictos y también consecuencias por aquellos errores que no sean "por aprender" sino por omitir, por falta de ética, etc.
-Habrá que decirle al del café que son tres medidas...-

jueves, junio 23, 2005

"¡Ah! ¿Y Yo porqué? A mi no me toca..."

Sólo respondemos por nuestras obligaciones… Y éso a veces. ¿Han notado cómo a la gente parece no ocuparle lo que sucede a su alrededor? ¿Cómo nadie parece ocuparse de su prójimo, su vecino ó su compañero? Claro: No soy la Madre Teresa… No estoy plenamente seguro del orígen de este comportamiento: Pudiése estar detrás el egoísmo, ó quizá el conformismo. Vamos, el punto es que ignoramos que debemos involucrarnos, y sin embargo fáclimente aceptamos que las cosas como son como son y que sin importar nuestras acciones, vamos a caer siempre donde mismo. Como si nada puediera ser diferente… - ¡Rayos! Mmmhhh… A ver… Dice esta etiqueta: " Change Flavored Coffee" ¡Ah! Ya… -

Existen obligaciones morales con nuestra sociedad. Creo que algo que definitivamente nos falta en estos días es la valentía, la osadía y el coraje necesarios para responder obligadamente a esos compromisos morales, pues es tarea de todos luchar por un mejor lugar para vivir en todos los sentidos. Por ejemplo: ¿Será que nos toca participar a todos en la constante evolución por un mejor lugar de trabajo? ¡Claro que sí! Es tiempo de darnos cuenta que la clásicas actitudes de "hacernos de la vista gorda" y el "nadar de muertito" van en contra del progreso.

Quien se pregunte al igual que yo porqué los orientales están ganando tanto terreno y tan rápido, no necesitará escarbar profundo para encontrar las raíces culturales detras de su impresionante despegue. Sólo un proverbio chino es suficiente para hacernos pensar: "Es mejor encender una vela, que maldecir la obscuridad" ¿Realmente podremos involucrarnos y ser partícipes del cambio? Por supuesto que se puede. ¡Vamos! ¡Ayudemos a enceder velas!

viernes, junio 17, 2005

"Caminando Palabras: Haz lo que predicas"

Es Viernes. El fín de semana se aproxima, y como dijera Hobbes* traten de no utilizarlo para pensar. Por esto, vamos a darle un tiempo el día de hoy a reflexionar sobre la tan codiciada coherencia. ¿A qué me refiero? A algo escabroso pero sabroso: La congruencia entre nuestros actos y nuestras palabras. Esto es algo que en realidad merece nuestra atención, ya que tarde o temprano seremos ejemplo para alguien ó líderes de un grupo: Coherencia y respeto van de la mano. No conviene perder de vista a este importante calificativo, pues los reclamos serán fuertes y la mayoria de las veces no se harán esperar. Como siempre, mi objetivo es simplemente invitarlos a la reflexión. ¿Será hora de un cafecito vespertino para vencer el estupor? Voy por uno...

En realidad, siendo estrictos con la lengua española, debieramos de usar la palabra "Consecuente" para referirnos a aquellas personas cuyas conductas mantienen una correspondencia lógica con los principios que profesan. Un individuo consecuente es aquel que "hace lo que dice" ó como también se ha usado, alguien que "camina sus palabras". No se exactamente de dónde proviene nuestra fijación por observar tan atentamente quien actua acorde a sus palabras y quien no, pero lo que sí resulta evidente, es el daño que sufre la imágen, la credibilidad y la confianza cuando se es poco consistente.

Amén de una pléyade de consejos disponibles, una de las claves para evitar caer víctimas de la incongruencia, pudiera ser la sensatez. Actuar con moderación y cautela, ser prudentes. Si observamos un buen juicio, creo que seremos capaces de prevenir una incosistencia, que más tarde nos exponga ante los demás como personas poco consecuentes, historia que ya sabemos donde termina. Obviamente, un Líder debe procurar ser consecuente y sensato todo el tiempo. También debemos entender que ésta no ha sido, no es, ni será una tarea fácil, pues como dijera Aldous Huxley: "La congruencia es contraria a la naturaleza, contraria a la vida. Las únicas personas completamente congruentes son los muertos". ¡Je, Vaya tío!

*Tira Cómica de Bill Waterson "Calvin & Hobbes"

jueves, junio 16, 2005

No le tema a la perfección. Jamás la alcanzará.

Así reza una cita de Salvador Dalí, publicada en su libro* "Diario de un genio”. Para quienes conocen la vida y obra del célebre pintor, no será difícil reconocer un tinte irónico y desquiciado en la frase. Estoy seguro que también a ustedes les provocará cosquillas en el cerebro un rato, y mientras intentan observar el colorido de ésta, pues ¡Denle duro al café!

En el plano material, hablar de perfección puede resultar un tanto cuanto simple, pues se trata de valorar cualitativamente y cuantitativamente para dictaminar si realmente se trata de lo mejor en su clase, algo en lo cual estén presentes todas y cada una de las bondades esperadas, algo simplemente excelente en su línea. Sin embargo, en el plano espiritual, la cosa no resulta tan sencilla. Si el ser humano busca la perfección… ¿Cuál es el modelo? ¿Será una cuestión de tiempo? Seguramente cada quien, según sus propias creencias, tendrá sus ideas sobre lo que implica buscar la perfección del Alma como ser humano.

Entonces… ¿A qué se refería Dalí? Quienes son perfeccionistas en su trabajo, pueden encontrar en la oración una invitación a relajarse: Disfrute su creación independientemente de cómo vaya a ser juzgada -No tema ser perfecto, es imposible satisfacer a la crítica-. Por otro lado, se nota un cambio drástico de color, cuando se acopla esta frase al buscar la perfección del Alma, pues se marca fuertemente una naturaleza fracasada del ser humano ¿Porqué se mortifica usted, simple mortal? ¿Por qué teme ser perfecto si no lo va a lograr? Peligrosa la frasecilla… ¿No?

Realmente –No-. En cualquiera de sus posibles interpretaciones, está implícito un reto: Ir tras la perfección puede tomarnos la vida entera. De eso se trata, de esforzarnos por ser y dar lo mejor. Quizá no la alcancemos, pero sí podremos decir que nos morimos intentándolo…


* Diario de un genio. TUSQUETS EDITORES, ISBN: 8472239748, 288 pgs (13.0x20.0 cm)
http://www.casadellibro.com/fichas/fichabiblio/0,1094,2900000517101,00.html

martes, junio 14, 2005

Reflejos de Pasión...

Quizá algunos de ustedes hayan escuchado el disco de Yanni titulado "Reflections of Passion", muy buena compilación por cierto. Como que existe y se puede ver una tendencia en sus obras hacia reflejarse a sí mismo, ahi tienen por ejemplo el disco "In the Mirror", una compilación más moderna. Por ésto es que me atrevo a pensar que el primer título puede transmitirnos algo... Algo acerca de los reflejos de pasión.

Pasión, ese impulso instintivo por satisfacer deseos, aquella inclinación con fuerza impetuosa por algo... Obviamente las concepciones más frecuentemente usuadas de pasión, son ya sea de deseo sexual puro, como en -era consumido por una ardiente pasión-, ó bien en caracter de padecer, de sufrir, como la Pasión de Cristo. Pero... ¿Y qué hay cuando de habla de la pasión por lo que hacemos? ¿Alguien pudiera decirme si lo apasiona su trabajo?. ¡Cielos! ¡Vaya que si me apasiona el tema! Como ya lo habrán quizá notado, llevo ya rato tocando temas sobre esta línea: Vocación, talento, motivación.

Hay que darle pues cabida a la pasión. Quiero invitarlos a buscar esos reflejos de pasión. Atrevernos a mirar de vez en cuando en el espejo é identificar claramente aquellas ocasiones en las que actuamos impulsivamente, cuando nos inclinamos impetuosamente hacia alguna actividad. Encontrando esos reflejos, identificando esa pasión, estoy seguro de que hayaremos también libertad... Felicidad.

"La Felicidad es una actitud"

Ah... Algo le pusieron a mi café esta mañana ¡Creo que esta adulterado! Meditando un poco acerca de la felicidad, hasta ahora, hasta este preciso momento, la siguiente postura es la que más me ha gustado: La felicidad es una actitud.

La mayoría de nosotros hemos abrazado tarde o temprano alguna idea acerca de ser feliz o de la felicidad. Que si es posible tal cosa, que si es efímera, que no se debe buscar, en fin... Teóricamente la felicidad sucede cuando complacemos nuestro ánimo, cuando nos encontramos satisfechos, y esto pues va asociado ya sea con la posesión de bienes, con los deseos cumplidos o simplemente con vivir la alegría misma, con los sentimientos gratos. Una cosa es cierta, una vez que aprendemos a ser infelices, nos arriesgamos a que nada pueda darnos felicidad, pues hemos visto como hay quienes se quejan aún viviendo la más grande de las satisfacciones. Para que sea una actitud, se requiere de práctica, de ejercicio. Ser feliz cada día y cada instante requiere de entender y meditar que tarde o temprano ¡Todo desaparecerá! Y pensar: "¿Qué importa? Al menos hoy puedo sonreír y ser feliz en este preciso instante"

Por eso... La Felicidad es una actitud. Cultiva el hábito de ser feliz, tú mismo tienes que hacerlo, nada ni nadie podrá hacerlo por ti. ¡Sé Feliz!

lunes, junio 13, 2005

Ambición y Motivación (Parte III de estoy seguro que 3)

Hoy evitaremos la verborrea crónica: Cortaremos el "rollo" e iremos directo al grano. Tratamos sobre la motivación de equipos de trabajo, en tiempos de crisis cuando se espera mayor rendimiento de los empleados. Lo más valioso en ese caso para todo el equipo, es identificar y procurar nuestras propias fuentes de motivación*, junto con la evaluación de nuestro estado anímico actual. Conocido esto, habrá sólo dos caminos a elegir: Afrontamos el reto con nuevos y renovados bríos ó cambiamos de empleo. Consideremos que sólo si nos encontramos realmente motivados, seremos capaces de superar retos, de tomar oportunidades, de impulsar y promover el cambio justo desde donde estamos. Reflexionemos: ¿Algún futuro empleador considerará que fuimos "víctimas" de una compañía sin liderazgo que no supo aprovecharnos y hacernos crecer? - No. Nosotros, de manera muy individual, somos los únicos responsables de continuar esforzándonos por crecer profesionalmente y dirigir una carrera brillante ó dejarnos abatir.

Por otro lado, un esquema compensatorio atractivo que se componga de salario, prestaciones é incentivos, en ocasiones y bajo ciertas circunstancias, demostrará en efecto ser capaz de influir en nuestro ánimo. El móvil que pudiera constituir al dinero como motivador sería mayormente la ambición: El simple deseo por acumular riqueza, que puede influir en el ánimo de las personas y modificar su forma de proceder. En realidad, en un sentido "corto", se podría considerar al dinero como fuente de motivación. En el sentido profundo, no.

En tiempos de crisis, realmente se espera más de nosotros, y no solamente más trabajo, sino una actitud positiva ante el reto, una actitud que se contagia como la gripa : la buena cara ante la adversidad, y sobre todo, capacidad para identificar y utilizar efectivamente diversas fuentes de motivación a favor del cambio positivo . La elección es nuestra... El cambio está en nosotros.

*Nota del autor: Esta invitación a explorar los procesos introspectivos (fuentes de motivación propias), está inspirada por los trabajos de sociólogos y expertos es en campo del comportamiento organizacional moderno, quienes constantemente se esfuerzan por unificar el concepto del "yo" para poder incorporarlo con efectividad a las complejas teoría de motivación laboral.

jueves, junio 09, 2005

Ambición y Motivación (Parte II de creo que tres...)

Para poder hablar sobre las fuentes de motivación, considero necesario recurrir a otro término: el incentivo. Nos conviene separarlo por un momento de la motivación y verlo fríamente. Incentivo es aquel estímulo económico que se ofrece a una persona con el fin de mejorar su rendimiento. Sí, tienen ustedes razón al pensar que los incentivos pueden motivar, e incluso los más arriesgados podrán pensar en ofrecer estímulos no precisamente económicos para lograr la motivación. También, es importante en este punto, considerar que el salario y las prestaciones pueden llegar a ser motivadores, pero debemos notar que éstos son los primeros que pierden su fuerza como tales y habrá un punto en que no sean suficientes. Recuerden entonces que nos afanamos ahora en encontrar los "motivadores" ideales para tiempos de crisis, esos factores que logren resultados extraordinarios y que sirvan para poder invitar a la gente a entregar su mayor esfuerzo en el campo de batalla. Yo estoy tomando una gran taza de café Veracruzano, tostado americano, molido medio... ¿Y Usted?

Existen tantas teorías de motivación, que no alcanzo a contarlas con los dedos de la mano. Es tan vasto el tema y tantos los enfoques, que se antoja estar escribe y escribe libros y más libros al respecto. Por ello, debo ser selectivo y compartirles sólo extractos de aquellas que han tenido mayor influencia en mí, y que me hacen pensar como ahora pienso.

Las cinco fuentes de motivación, según Leonard, Beauvais & Scholl*:

  1. Procesos de Motivación Intrínseca: Cuando escogemos los retos que son intrínsecamente más agradables y divertidos para nosotros. En este caso, no nos interesa mucho el objetivo que nos hayan marcado y nos distraemos fácilmente hacia ejecutar esas tareas amenas.
  2. Motivación Instrumental: Los incentivos instrumentales son una fuente de motivación cuando creemos que nuestro comportamietos producen logros, como pagos y reconocimientos; la idea básica es que tanto organización como individuos formamos una relación de Intercambio. Noten que es necesario que se produzcan incentivos continuamente para mantenerme motivado; ésto no se refiere al salario.
  3. Motivación Auto-conceptual Externa: Básicamente la idea es colocar los estándares de nuestros logros en un marco de referencia, que aunque esta sujeto finalmente a nuestra percepción (ó auto-concepto), lo dicta el comportamiento de un grupo externo. Intentaremos cumplir las expectativas de otros individuos "referencia" de nuestro grupo. La idea aqui es lograr pertenencia y luego un estatus, requiriendo constantemente de retroalimentación del grupo.
  4. Motivación Auto-conceptual Interna: Muy parecido a la anterior, excepto por la fuente de referencia, que en este caso resulta ser completamente interna. Proviene de nosotros mismos y de lograr una autodirección hacia nuestro Yo ideal, a lo que nosotros queremos ser. En éste caso podemos hablar de individuos automotivados, a los cuales por cierto, no les interesa obtener retroalimentación externa.
  5. Motivación por Compatibilidad de Valores: Es cuando nuestro sistema de valores es altamente compatible con el conjunto de valores de la empresa ó el objetivo determinado. Nos basta que el objetivo sea muy acorde con nuestros principios morales para "comprarlo" por completo y ser efectivamente motivado.

Como entiendo que la mayoría de nosotros somos gente práctica, esto quizá haya sonado muy idealizado. Traduciéndo lo anterior, es deber der líder identificar qué tipo de fuente aplica a cada empleado para lograr determinada tarea. Si observamos con cuidado, aplicando las siguientes cuestiones básicas y prácticas, logramos dar cabida a las fuentes mencionadas:
  • Una buena y efectiva comunicación de la dirección con los empleados y entre los colegas.
  • Un esquema de planeación de carreras.
  • Capacidad para identificar talentos y para convertirlos en fortalezas.
  • Desarrollar habilidades y proporcionar entrenamiento.
  • Reconocimiento al mérito.
  • Asignación de roles y responsabilidades.

El reto del líder, repitiendo, es entonces INTEGRAR a los diferentes tipos de individuos conociendo qué los motiva.
En la Parte III, hablaremos finalmente de todo lo expuesto, tratándo de crear una sola idea congruente capaz de satisfacer hasta al lector más exigente.

*Fuente: Leonard, N. H., Beauvais, L. L., & Scholl, R. W. 1999. Work motivation: The incorporation of self based processes. Human Relations, 52: 969-998.

Ambición y Motivación (Parte I de quién sabe cuantas...)

Regresando a tomar un punto que ha creado suficiente controversia: "Sobre Motivación y Compensación Económica". Este tema que les ha despertado al fín el interés por opinar, cosa que que por cierto he ansiado recibir de ustedes amables lectores. Me comentaba alguien por ejemplo -comentario muy interesante- como resulta casi imposible crear un mapa de lo que nos motiva, y alguien más apostó en cambio por mostrar su total desacuerdo mencionando que el dinero sí motiva. Vamos entonces a extender y clarificar un poco más el vasto tema de la ambición y la motivación humanas. Debo clarificar antes que nada, que al exponer estos pensamientos a veces reflexivos, definitivamente no es mi intención ser impositivo, antes bien receptivo. También he de recalcar, que dichas reflexiones son producto de las vivencias y aprendizajes cotidianos y que por ende, quizá no estén aún digeridos en su totalidad, por lo que sería mas conveniente tomarlos como una mera invitación a la reflexión, en lugar verlos como fuente de conocimiento dogmático tipo sabiduria proverbial que hay que rebatir. Dicho esto procedamos a abordar el tema; dénle un buen sorbo al café...

Ambición, ese deseo ardiente de conseguir poder, riquezas, dignidades ó fama (según la RAE*, no mis inventos). Deseo que la mayoría del tiempo hace que el mundo cobre una velocidad vertiginosa. Todos hemos sido movidos por la ambición, tarde o temprano. Claro, pues resulta tremenda tentación querer aumentar nuestra esfera de poder, incrementar nuestras riquezas, tener cargos o empleos honoríficos y de autoridad o lograr que la gente nos reconozca por nuestra excelencia al ejecutar nuestra profesión u oficio. Todo esto lo hemos perseguido tarde o temprano. Para mí, resulta ahora importante preguntarme si sólo me mueve la ambición. ¿Seré realmente una persona ambiciosa? ¿Vivo sólo para ser ensalzado por tanto materialismo? ¿Será éste el verdadero propósito? Hacer que pasemos por esta vida de la manera más comfortable posible y con la mayor notoriedad, y porque no, hasta inmortalizarnos.

Motivación, acción y efecto de disponer del ánimo de alguien para que proceda de determinado modo (Otra vez, tomado de la RAE*). Ánimo, Alma, Espíritu, entusiasmo... Definitivamente un plano diferente al material. Hablar de motivación es valerse de alguien, alentárlo, ¡Lograr que se esfuerce!. Creo que los factores motivacionales verdaderos, realmente son capaces de infundirnos ánimos, de darnos aliento, invitarnos a la entrega y al sacrificio. Quiero pensar en esos factores como un líder: Si yo dirijo a un grupo, ¿Cuáles son mis herramientas para lograr que mi equipo produzca resultados extraordinarios cuando nos enfrentamos ante tanta adversidad? Algo digno de notar: Me ayuda pensar en la motivación verdadera, en la motivación que soporta cambios, la motivación que yace detrás de las revoluciones. Algo conveniente de acotar en éste momento también, es que perseguimos tratar acerca de la motivación de equipos de trabajo en el ámbito empresarial competitivo moderno.

Mañana, en la Parte II, trateremos sobre las fuentes de motivacion y finalmente, de una aparente costura entre ambición y motivacion.

*RAE: Real Academia Española. Diccionario de la Lengua Española. http://www.rae.es/

miércoles, junio 08, 2005

Aprendiendo sobre "Todo el marrano"

Un poco de humor no cae nada mal cuando hay carencia de motivación, definitivamente la alegría y el buen humor son esenciales en una vida balanceada. Por eso, en esta ocasión tendré la osadía de desviarme un poco del tema serio de las reflexiones, y hablaremos humorísticamente sobre "todo el marrano". Vamos tratando con todo el marrano, sí se puede, y aparte resulta sencillo y divertido aprender a ver el marrano en su totalidad. A continuación, algo de sabiduría en términos porcinos. Gracias a Kitus por enseñarme a ver todo el marrano.
Pláticas de Padre a Hijo:
- ¿Sabes Hijo? Hace rato ya que me he empeñado en ver constantemente al marrano completo y no perderlo de vista, porque sólo así sabré las verdaderas proporciones del marrano que me tocó, y cómo reaccionar atinadamente cuando el marrano se me venga encima.
- Y dime Pa', ¿Qué debo de hacer para aprender a ver todo el marrano?
- Es importante que comiences por partir el marrano, ya que lidiar con partes del marrano resulta más sencillo; habrá ocasiones en que todo el marrano se te ponga muy feo, y en ese caso, te resultará muy conveniente buscar quién te puede ayudar agarrando su parte del marrano. Te digo esto porque la mayoría de las veces uno cree erróneamente ser el único responsable de todo el marrano.
- Y, ¿Qué hago si me doy cuenta que el marrano que me ha tocado no me gusta?
- Hijo, tienes que tomarlo como viene, entiende que no es posible que todos y cada uno de los marranos que vienen nos agraden. Hay un peligro cuando no te gusta el marrano: Puedes postergarlo, y esto es malo porque la postergación generalmente sólo logra que todo el marrano se te complique, y creo que no te gustaría tener que enfrentarse a un marrano salvaje.
- Gracias Papá por enseñarme sobre todo el marrano.
- De nada Hijo, espero te sirva haber aprendido un poco más sobre como ver al marrano en su totalidad.

martes, junio 07, 2005

Motivación y Compensación Económica

Seamos realistas, aunque como dicen por ahí “Poderoso caballero es don Dinero”, la compensación monetaria no es un factor que sirva como motivador. Sé que la mayoría, si no es que todos, trabajamos por un salario justo, que nada se nos regala y que todos debemos rendir y sacrificarnos para ganarnos esa retribución y también me consta que a nadie le cae mal un aumento de sueldo. Aún así, me niego a pensar en el dinero como factor de motivación. ¿Porqué? Por la simple y llana razón de que la carencia de un buen esquema de sueldos y salarios, nos coloca indefectiblemente ante el siguiente planteamiento interesante: Pongámonos por un momento en los zapatos de un empresario. ¿De qué recursos dispondríamos como patrones para pedir a los empleados “aguantar” y peor aún, rendir más por lo mismo o quizá menos?. Entonces, si consideraramos al factor “lana” únicamente, estaríamos enfrentándonos a una temible pero real encrucijada, totalmente desarmados y carentes de argumentos válidos para dirigirnos a nuestra fuerza laboral: "No hay con que motivarlos, pues no les puedo pagar"

Sin embargo, si cambiase nuestra mentalidad, y realmente estuviéramos en un medio fértil en términos de motivación, lograríamos algo sorprendente: Estaríamos demostrando ser capaces de estar en la línea de fuego, gracias al cultivo y florecimiento de factores como un respeto a nuestras capacidades, una valoración como profesionistas, un reconocimiento al mérito, por la sana y alegre convivencia de un ambiente agradable de trabajo lleno de compañerismo y camaradería. Suena utópico, pero no lo es. Es un caso difícil, mas no imposible.

Curiosamente, la dirección de los mensajes en tiempos de crisis, va en sentido contrario: la desmotivación comienza a crecer desproporcionadamente y cae parte de un círculo vicioso, incluso llegando a acelerar el arribo del colapso inminente de la empresa. Lejos de caer, los tiempos de crisis nos ofrecen también la valiosa oportunidad para crecer, para ser más poderosos. Lo único que exige, es realmente acallar y sobreponerse a lo obvio, a lo natural, a lo que está establecido, a lo que vemos en la superficie.

No es una receta de cocina. Es una intrincada combinación de vocaciones, talentos, dirección, liderazgo y porqué no decirlo, de Espíritu. Un Espíritu real de trabajo en equipo, capaz de hacernos salir avante aún en la peor de las crisis. Desgraciadamente, éstos ámbitos tradicionalmente no reciben la atención y respuesta que merecen, por no decir que son ignorados totalmente; son opacados ante el pragmatismo de operar el sistema como siempre ha operado y de pretender que las cosas son como son, y que no hay nada que podamos hacer para cambiarlas, cuando en realidad todos tenemos el enorme potencial para creer en algo, a todos nos podría mover algo más que el simple hecho de recibir un dinero. Es un reto digno de nosotros, reto que debemos enfrentar, pues la capacidad para cambiar vive en nosotros.

jueves, junio 02, 2005

Los Sentimientos bajo la lupa: Cuestión de óptica.

¿Cuántas veces nos escudarnos detrás de nuestros sentimientos, llegando incluso a manipular mediante el hábil manejo de los mismos, producto del arrebato por satisfacer necesidades? El bullicio del mundo nos impide hacer un buen uso de nuestra capacidad para decidir sobre nuestros sentimientos: "Se suicidó porque estaba locamente enamorado..." ó peor aún, "Iracundo asesina a su mujer por infiel". ¿Elejimos entonces nuestros sentimientos? Si es así, ¿Será de manera consciente o inconsciente?

Un sentimiento es un estado afectivo del ánimo producido por causas que lo impresionan vivamente; padecimientos del alma, como la ira, el amor, el cariño, ó el odio. La clave para entenderlos parece esconderse detrás de la palabra "impresión", porque implica usar nuestro arsenal de experiencias, valores y paradigmas. ¿Qué nos impresiona tan vivamente que sea capaz de hacernos sentir en el alma ? Depende del cristal que usemos para filtrar. Es por esto que hay individuos que muestran entereza ante las desgracias, ó quienes se desmoronan por completo a las primeras de cambio. También es observable que nuestros sentimientos parecieran variar con el tiempo, pero no es el sentimiento en sí quien muta, sino nuestra sensibilidad a las impresiones.

Podemos tomar cierto control sobre qué y cómo nos afecta, escogiendo la óptica adecuada para filtrar la impresión y su impacto. Ésto requiere conocernos para entender nuestros modelos de percepción, y serenarnos para evitar una respuesta inmediata, sin tiempo para meditar y entender la dirección del golpe. En efecto, nada nuevo bajo el Sol. Pero... ¿Realmente nos aislamos del ruido mundano para conocernos? ¿Dedicamos tiempo a reflexionar sobre nuestros sentimientos?. Está demostrado cómo y porqué es mejor y más valioso ser racional que instintivo, en lo que a sentimientos respecta, pues es cuestión de óptica...

"El Llamado..."

La palabra vocación tiene sus raíces en la voz latina vocatio , la acción de llamar. Su significado fuerte lo encontramos en un contexto religioso, donde literalmente una vocación es la inspiración Divina que -llama- hacia algún estado religioso, como por ejemplo, una Vocación Sacerdotal.
Sin embargo, coloquialmente solemos referirnos a la vocación como aquella inclinación hacia alguna profesión ú oficio y también es común escuchar la expresión de errar de vocación. ¿Cómo se nota esto último? Cuando no se muestra interés o disposición por el oficio ó cuando se muestra preferencia hacia algo que no se practica. Un ejemplo típico: Aquellos empleados de mostrador sin vocación de servicio. Es entonces muy importante poner empeño en identificar claramente ese llamado hacia algo que sea capaz de brindarnos satisfacciones y llegue incluso a darle sentido a nuestra vida.
La preferencia por una profesión no deberá basarse entonces en caprichos, ni en como saciar deseos de grandeza ó sueños güajiros. Es sólo mediante la quietud, la meditación y el autodescubrimiento como logramos oír ese llamado y no equivocarnos de vocación. Pregunta: ¿Le atinamos? ¿Iremos bien? O mejor nos regresamos...

miércoles, junio 01, 2005

Trabajo y Placeres Lúdicos: Mezcla explosiva, manéjese con cuidado.

Ahhhh... Cuantas veces no habremos pensado en nuestro trabajo ideal... Un poco difícil de definir para unos, demasiado para otros y casi imposible para el resto. Llama en especial la atención cuando vemos a algunos personajes en televisión, revistas ó periódicos, quienes parecieran complacerse a carretadas haciendo su trabajo, su ocupación. Claro, ¿Se supone que yo deba disfrutar mi trabajo? ¿Se podrá lograr tal cosa, cuando estan tan fijos los paradigmas del estrés, las tribulaciones y las desventuras?. Siempre vemos al trabajo como mera obligación, lo aceptamos dogmáticamente, y cuando en el cumplimiento de esas obligaciones tenemos que atravesar problemas, decepciones y frustraciones simplemente las recibimos como parte del paquete, ni modo, así las cosas deben ser. Entonces, bajo esa luz, parece casi imposible que existan quienes se regocijen haciendo sus labores.
Realmente, creo que éste es un problema de disociación de ideas. Verán, las personas podemos tomar también nuestro trabajo como un placer lúdico, es decir, por el mero placer que resulta de hacer algo con alegría y con el fin de divertirse. Sé que parecen conceptos separados e imposibles de mezclar, pero es la única explicación satisfactoria que he encontrado hasta el momento al cuestionarme sobre porqué existen personas que gozan haciendo sus tareas. Aligerar la carga y ver al trabajo así parece ser todo un reto, digno sólo de los valientes que no aceptan las cosas como son - ¡Hah! Mira que trabajar con alegría para divertirse - Eso si, los resultados de esta mezcla pueden ser explosivos.